14.08.2018

Luzmala Bar, una luz en el mundo de la coctelería

Tras cuatro años en el mercado, Luzmala se consolida como una apuesta segura a la hora de beber bien. Sin esnobismos, la premisa del lugar es que el comensal parta con la panza llena, la garganta bien lubricada y el corazón contento.


Paredón negro, puerta camuflada bajo el mismo tono; por fuera, Luzmala no dice nada, pero no hace falta porque todas las declaraciones las hace adentro: coctelería de autor, rica comida y precios decentes.

En épocas de bares temáticos que hacen eje en la puesta en escena, en Luzmala el foco pasa por otro lado. Puede que nadie lo recuerde por su ambientación, es un bar como cualquier otro, con varios espacios -el más lindo es el que está frente a la barra-, pero sí, en cambio, se ganará un lugar en la memoria por ofrecer comida sabrosa -clásica, pero con una vuelta de tuerca- y cócteles muy bien hechos. 

Luzmala es un bar para ir a beber, para pasar horas sumergido en charlas entre amigos o con la pareja, no es el lugar para ser visto, los únicos que tienen el “privilegio” del show off son los cócteles. 

BEBER 

A la hora de beber, ofrecen varias cartas. La más interesante realiza un recorrido por las distintas regiones geográficas del país; trabajo que al equipo de barra -un team compuesto por Matías Granata, como Head Bartender, Sergio Ancarola, como mano derecha y Omar Benitez en el rol de barmanager- le llevó un año desarrollar.

La premisa es usar ingredientes autóctonos y representativos de cada zona y mezclarlos con spirits nacionales e importados. De la Mesopotamia llega el Mate Cañero, con Ron Havana añejo especial, cachaca 51, syrup de calabaza, lima, maracuyá, naranja y bitter de yerba mate, lleva garnish de menta y pincho de zapallo en almíbar. Un cocktail fresco, frutal y tropical servido en caña de mate, “como debe tomarse un bien tereré”, explican desde la barra.

Con impronta del Noroeste argentino llega el Día De Las Almas (Jameson infusionado con maíz, hidromiel casera, jugo de limón y jengibre, y syrup de pimentón de Cachi). Se sirve en unos contenedores con forma de calavera y decorado con naranja deshidratada, chala y niebla de azúcar ahumada.

Si del Sur se trata, no pueden faltar los frutos rojos y el chocolate, algunos de los ingredientes que forman parte de “Pimms Pam Punch”, combina Pimms, Apricot brandy, shrub de frambuesas, ginger beer, bitter de chocolate con garnish de chocolate y sal marina. Un trago que conjuga dulzor con un toque especiado y mucha frescura.

Otra de las cartas es la “Premium” que, como anticipa su nombre, tiene precios un poco más elevados y está elaborada con destilados importados de primera calidad. La propuesta es reversionar algunos clásicos, como el Ketel Lychee Martini ($250, vodka kettel One, pulpa de lychee, vermut dry y syrup). O el Beefeater 24 Tonic ($250, gin Beefeater 24, piel de pomelo, romero y té verde y agua tónica).

La frutilla del postre es una nueva sección, La Pecera, un salón privado al fondo del local, algo así como un vip con capacidad para veinte personas. Aquí sí la exclusividad manda, este espacio tiene una carta propia “La Pecera” -en alusión al techo vidriado que lo cubre, donde también nadan unos peces- y un bartender casi a disposición, ya que solo debe atender a esos 20 privilegiados.

Imperdible el “Ice, ice, baby” ($250), un cóctel que mezcla Beefeater 24, hielos de frambuesas e hibisco y tónica; para refrescarse y disfrutar los diferentes matices que presenta el cóctel a medida que los hielos se derriten.

Para los amantes del Old Fashioned que quieren mantenerse dentro de ese perfil, pero variar un poco, recomendamos el Tofee Old Fashioned (Jameson Black Barrel, Bitter Fee brothers old fashion, salted caramel toffee y perfume de naranja, también a $250).

Otro recomendado, The Master’s Choice ($380) con una base de un destilado super premium, como el ron Havana Selección de Maestros, más lima, almibar, pomelo rosado, licor marraschino y perfume de azafrán.

COMER

Si de comida se trata, Martín Pons, a cargo de los fuegos, diseñó una propuesta que conforma a todo tipo de comensales: la carta ofrece platos para paladares clásicos y también para otros más intrépidos, todos iguales de sabrosos. 

Un punto álgido es la hamburguesa ($220), elaborada con un blend de carne vacuna (70%) y de cerdo (30%) que se cocinan y ahúman con astillas de olivo en el horno kamado, todo un proceso que se percibe en el sabor; sale con cebolla confit, salsa de carne, queso, panceta y tomate.

Otra virtud es la posibilidad de encontrar diferentes cocinas del mundo; de Italia incorporan las pastas, con los gnocchis de papa ($230) como representantes; se sirven con salsa de ostras, perejil fresco y mix de hongos (pino, portobellos, champiñones).

Para quienes prefieran salir de lo clásico, una buena alternativa es la lengua vietnamita ($180), que se marina durante 24 horas y se termina a las brasas, viene acompañada con manteca de maní, cilantro, vinagre de manzana y chaucha fina.

Más información:
Arcos 2950, Núñez, CABA.
Tel 1168578700.

Por María Paula Bandera
@paubande  


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